A finales de 1980 cuatro disparos acabaron con una de los mayores genios de la música: John Lennon. Treinta años después de su asesinato muchísima gente de diversas edades le recuerda desde el cariño por su música, por ser un Beatle, por su carácter de figura carismática y por ser uno de los mayores líderes de la contracultura durante la Guerra Fría.
Fue esto último lo que pudo haber sido el catalizador de su muerte. Durante los años setenta, John Lennon pasó de ser un joven encantador de melenita que cantaba canciones de amor para adolescentes a un líder social de la contracultura, al igual que muchos otros músicos de la época. Programas de paz, antimilitarismo, ecología… los rockeros habían pasado de estar en las listas de éxito a influir en las conductas de millones de jóvenes de todo el mundo.
Todo el siglo XX está plagado de conflictos bélicos, y la Guerra Fría intensificó esto. La generación de esa época no soportaba más muertes de seres queridos y más odio. Era una época en la que los jóvenes rechazaban la Guerra de Vietnam, las minorías raciales reclamaban sus derechos y una guerra contra los soviéticos estaba haciendo temblar los cimientos de los Estados Unidos.
Esta subversión era vista como un peligro para los sectores más conservadores de la Administración. Tanto es así que, durante estos años, todos estos líderes revolucionarios murieron en extrañas circunstancias: unos muertos por drogas y otros asesinados por fanáticos, que curiosamente habían estado en campamentos de entrenamiento de la CIA.
Esta guerra oculta contra las estrellas del rock y de la cultura moderna en general puede parecer un cuento chino. Sin embargo, en el año 2003, el FBI desclasificó diversos archivos que dan fe sobre este asunto. En aquellos archivos apareció el nombre de una operación secreta creada por la CIA para la supuesta eliminación del avance de la contracultura mediante atentados, sabotajes y asesinatos y al mismo tiempo mantener cierta estabilidad social bajo los cánones de una mentalidad conservadora. Se trata de la Operación Caos.